jueves, 16 de agosto de 2007

Mañana sale Revista Barcelona 115 y adelantamos la tapa

Secuestran la muestra de la revista BARCELONA en Tucumán y golpean a uno de los organizadores



Este jueves 16 de agosto de 2007, por la mañana, un grupo de unas diez personas secuestró la muestra ?Tucumán arde, Contratapas de la Revista Barcelona?, expuesta en la peatonal Muñecas al 200, en San Miguel de Tucumán.
La muestra se había inaugurado el pasado viernes 3 de agosto, estaba organizada por la Asociación de Prensa de Tucumán y por la Librería El Griego, y fue secuestrada en su totalidad por personas que lucían el logo en la Municipalidad de Tucumán tanto en la ropa que llevaban como en las dos camionetas que los transportaban. Cuando el personal de la librería (la muestra se exhibía frente al local de El Griego) pidió a los secuestradores una identificación, ellos respondieron que tenían orden de llevarse todo; cuando se les pidió ver algún documento donde constara esa orden, pidieron no ser agredidos; y cuando uno de los responsables de la librería, Juan Manuel Frangoulis, quiso tomar una fotografía para documentar el secuestro, recibió como respuesta una trompada en la cara. 6. La muestra estaba compuesta por 20 gigantografías de contratapas de la revista BARCELONA y ya había sido exhibida en el Palais de Glace (Buenos Aires), el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (MACRO, Rosario), la Ciudad de las Artes (Córdoba), el Teatro Auditorium (Mar del Plata) y la Casa de la Cultura (Villa Gesell), y en septiembre se presentará en el Centro Cultural Malvinas Argentinas (La Plata). La curaduría de la muestra estuvo a cargo de la historiadora del arte María Isabel Baldaserre.
Ante la contundencia de los hechos, los responsables de la revista BARCELONA no pueden más que celebrar que los gobernantes tucumanos hayan dejado de lado las prácticas siniestras de la dictadura militar, propias del oscurantismo reinante durante los años de Domingo y Ricardo Bussi (tanto en dictadura como en democracia) y que hoy, con el Frente para la Victoria que gobierna tanto en la provincia como la capital San Miguel de Tucumán, la democracia, la tolerancia y la transparencia sean signos distintivos de la actual gestión. Se trata, sin dudas, de un proceder prístino que sugiere un cambio profundo respecto de los años de plomo. Ya no se secuestran personas sino muestras de arte. Resulta evidente que el cambio recién empieza.

Redacción de la Revista Barcelona:

Ingrid Beck
Mariano Lucano
Pablo Marchetti
Fernando Sanchez
Eduardo Blanco
Javier Aguirre
Daniel Riera
Mariana Pellegrini
Hernán Ameijeiras
F. G. Mazzeo
Carolina Topatigh


http://www.revistabarcelona.com.ar/

Desde "El Pozo con Fuego", nos solidarizamos, con los Barcelonetos

domingo, 12 de agosto de 2007

El mayor pecado del mundo.-

"Escúchame bien:

En la vida hay momentos jodidos, pero jodidos de verdad, muchos más de los que tú te puedes imaginar; y esos no hay Dios que te los quite.
Hay que aprovechar los intervalos entre putada y putada.

No divertirse cuando uno puede, es el mayor pecado del mundo."


Julián a su nieto, en "800 Balas"

martes, 7 de agosto de 2007

Que la Celeste me perdone

Tengo dos sobrinos, Celeste (7) y Nicolás (10), la Celestita es además mi ahijada.

Ellos tienen un padre ausente, y considerando la catadura moral del individuo, hizo lo mejor que pudo hacer por sus hijos, desaparecer.

Desde entonces trato de cubrir el rol masculino, en su formación. Con el Nico, con el tema deportivo y compartiendo complicidades de género, con la Celestita, poniéndome en "vigilante", amenazando con comprar la escopeta y todas esos guiños que uno tiene con sus hijas mujeres, cuando empiezan a crecer.

A los 5 añitos la Celeste aprendió a escribir, le compraron un cuaderno tapa blanda que transformó en "Diario Intimo", de ese cuaderno, mi hermana robó la hoja que hoy transcribo y me la regaló. La infidencia, será perdonada, o no, pero será disfrutable.


"querido diario nose por que le tube que mentir a mi tio y yo no le abia mentido desde que yo era bebe. querido diario nose por que todos se animan a desir quien les gusta y por que yo no me animo talbes por que es un amigo del nicolas y tanbien un pocito amigo mio pero el casi nunca juega con migo. querido diario nose por que me siento tan felis pero si la martina ya no es mi amiga antes era mi mejor amiga pero aora es la mejor amiga de la florencia."

viernes, 3 de agosto de 2007

Un entrañable fanático

El registro histórico está lleno de excelsos artistas cuya obra admiramos pero cuya personalidad adivinamos detestable (en algunos casos no es ni siquiera una adivinanza, si hemos tenido la desdicha de tratarlos).

Y el ser humano es tan complejo que con algunos grandes hombres compartimos los principios y las ideas, pero no quisiéramos tener que compartir una comida o una jornada de viaje.

Por el contrario, también puede uno tropezar con personas excelentes, amigos por los que se siente el más vivo afecto y con quienes se cuenta en la adversidad hasta la muerte, cuyas creencias nos parecen absurdas o cuyas fidelidades políticas nos resultan odiosas o incomprensibles.

Si no entienden de qué les hablo, por favor: dejen de leerme, vayan a vivir unos cuantos años más y después regresen si les apetece, pero ya con más experiencia.

De acuerdo, podemos sentir simpatía por un amable bribón o admiración por una persona compasiva, aunque su fe nos resulte demasiado estrecha. Pero vayamos al "más difícil todavía", como se proclamaba en los circos de antaño: ¿es factible sentir aprecio, humano y hasta intelectual, por un fanático? Ante tan grande reto, se queda uno -si ese uno es un escéptico metódico e incurable, claro- en suspenso. Finalmente me atrevo a responder con la afirmativa… ¡mal que mañana me pese!

El último 3 de noviembre se cumplieron los 150 años del nacimiento de Marcelino Menéndez y Pelayo, el destacado erudito santanderino. De que fue no sólo un católico a machamartillo y lo que ahora llamamos un "integrista", sino un verdadero fanático en la defensa de la ortodoxia, caben pocas dudas.

Cuando se refiere a la Constitución de 1876, que introduce tímidamente en la intransigente España algo parecido a la tolerancia religiosa, don Marcelino fulmina que fue una decisión tomada "por voluntad de los legisladores y contra la voluntad del país". Probablemente tenía razón, ay.

Su obra principal, en tres volúmenes voluminosos (perdón por el énfasis) se llama intimidatoriamente: "Historia de los heterodoxos españoles". Y es el minucioso catálogo de cuantos en nuestras tierras osaron alzar su voz o sus objeciones contra alguna doctrina de la Santa Madre Iglesia.

¿Puede imaginarse proyecto más feroz y exterminatorio?

Sin embargo… Don Marcelino amaba los libros. Y amar los libros y la lectura es apostar -¡también fanáticamente!- por la comunicación convulsa del alma humana.

En su obra, inmensamente erudita y elocuente, tiene la suprema honradez de tratar con delicada precisión a cada hereje, a cada disidente: gran parte de ellos yacerían hoy en el olvido si no hubiera sido por su esfuerzo. Si los hubiera cogido vivos, puede que los hubiese llevado a la hoguera; pero los encontró convertidos en libros y referencias bibliográficas, así que prefirió salvarlos para siempre en su libro de libros. En el fondo, quizá sentía hacia ellos cierta debilidad culpable: el placer que le había causado su lectura y que él pretendió purgar combatiéndolos ideológicamente… pero después de paladearlos.

Dicen que las últimas palabras del estudioso fueron éstas: "¡Qué lástima morirse, cuando aún queda tanto por leer!".

A juicio del propio Menéndez y Pelayo, su obra más importante fue precisamente su biblioteca. Aún puede visitarse y utilizarse en la vieja casona familiar de Santander, admirablemente conservada y amorosamente guardada: merece la visita.

En cuanto a la estatua del gran hombre, inolvidable para quien la ha visto una sola vez, está a la entrada de la Biblioteca Nacional, en Madrid. Por obtuso sectarismo ideológico, se ha pensado en retirarla de su lugar privilegiado y relegarla a algún foro menos ostensible.

¡Que nadie se atreva a tocarla! No es de derechas ni de izquierdas, sino una aparición casi sobrenatural y digna de todos los miramientos: la efigie de un español captado no a caballo, no arengando a las masas, sino en el trance insólito y feliz de leer un libro.

Por Fernando Savater para Diario Los Andes

sábado, 28 de julio de 2007

Firmo el empate ya.




"Si esto es la vida, firmo el empate ya”, dije en Termas mientras asaba un chivatito, Bernardo, pincel en mano, inmortalizó ese momento en un delicioso retrato que hoy cuelga en el living de casa.

Esa frase fue dicha en el invierno del 2007 y tengo ganas de explicarla y para eso abrí el blog: para decir lo que me sale de los cojones.

En el ámbito futbolístico se dice “firmar el empate” cuando un equipo se conforma con lo obtenido hasta ese momento, y decide conservar ese pequeño logro y no arriesgarse a la derrota yendo a buscar el triunfo. En esos casos se sacan atacantes, se ponen defensores y se intenta por todos los medios que termine el partido sin modificaciones de ningún tipo. Eso me sucede hoy; no quiero arriesgar lo que tengo.

Tengo una esposa objetivamente envidiable, los que la conocen lo saben. Ella afortunadamente lee el blog muy de vez en cuando y no revisa para atrás. Mariana me sacó del fango, aquella vez, que me agarré fuerte de sus polleras, que fue lo único que la vida me dejó a mano; me canta tangos de vez en cuando, ha aprendido a cocinar dejando algo de su juvenil feminismo de lado, compite conmigo mano a mano para ver quién le cuenta el cuentito a las nenas cada noche, leemos juntos a Borges y la Barcelona y tomamos ricos vinos. Hace silencio cuando quiero dormir la siesta, acepta que el fútbol y el rugby son sagrados en la tele y me obliga sin saberlo a cumplir un solemne juramento que hice el 27 de junio del 2001 cuando me dieron las flores. En definitiva, tengo una esposa que amo, tanto como la admiro.


Tengo dos hijitas que me colman de felicidad. Aída juega al ajedrez conmigo, - no sé cuanto le guste el ajedrez o cuanto agradar al padre -, por ella soy un ex fumador; Malena es mi peluquerita y por ella soy un ex calvo. Podría llenar el ciberespacio hablando de ellas, pero para eso abrí un blog secreto. Lo importante es que cuando veo sus esfuerzos, hoy una por leer y la otra por aprender a contar hasta “mucho”, me doy cuenta que además del loco amor de padre, me generan una gran admiración también.


Lo mismo me sucede con mis amigos de café, son “La mesa de los sueños”, es la intelectualidad de verdad, no la de los libros, son la de la vida, son los que me hicieron replantearme fuertemente mi existencia, y es por eso que hoy estoy peleando en la facultad a los 40 años casi, para recibirme en unos años de abogado. La admiración que siento por todos y cada uno de ellos solo se dice acá, donde ellos no leen, porque dejaría de ser el gordo malo y ocurrente para ser un puto sensible.


Tengo también mis amigos de los miércoles, con los que me relaciono muy espiritualmente y con los que filosofo, sin temor a la réplica; tengo los de los jueves, con los que juego ajedrez en el Club del Círculo Médico.


Tengo una madre, biografiable de verdad, que luego de un derrame cerebral y un coma a los sesenta y pico de años, cuando el neurólogo le dijo que no podría manejar mas porque había perdido campo visual, se pasó meses practicando, hasta que la acompañé a renovar su carnet y pudo pasar todos los exámenes, vista, teórico y práctica, para inmediatamente pedir un turno con el mismo neurólogo, ir manejando, esperar el turno, entrar, mostrarle el carnet de conducir y decirle “nunca mas le diga a nadie que hay algo que no se puede”, pegarse media vuelta y volverse a casa. ¿Como no admirar y amar a una madre así.?


Tengo dos hermanos a los que por distintos motivos quiero mas de lo que ellos imaginan. De ninguno de los dos me hubiese hecho amigo, ni hubiese cruzado media palabra si no hubiésemos compartido padres; somos muy distintos, pero en esa diversidad les tengo un respeto reverencial y se que "están", aunque pase mucho tiempo sin que nos llamemos. Cada uno en lo suyo hacen enorgullecer a este hermano mayor, que siempre tiene un ojo para ellos.


Tengo un padre del que me enorgullezco, uno de esos viejos a la antigua, un ejemplo inalcanzable, un buen hombre que un día decidió que no nos hablaríamos mas, lo cual no quita que le tenga una profunda admiración y respeto.


Tengo a mis amigos de los blogs, con los cuales pareciera que nos hubiésemos criado juntos; ellos hacen que haga miles de kilómetros solo para darles un abrazo y decirles con los ojos, “acá estoy, soy tu amigo de verdad”.

Por si esto fuera poco, jugué muchos años al rugby, de ahí salieron esos amigos que son “uno mismo en otro cuero”, al decir de Atahualpa. Son esos con los que no soy yo, soy nosotros, de un modo que solo un iniciado puede entender. Años pasan sin vernos, y no hace falta: cosa de putos esa de llamarse de vez en cuando por teléfono; no hace falta nada para saber de su incondicionalidad. Lo mismo puedo decir de los chicos que he entrenado, esos que hoy son hombres y se pasean con esa pose de seguros de sí mismos, que creo ayudé a conformar.

Con esta realidad, y comiendo salamines, tomando vino con amigos, con un chivatito a las brasas, de vacaciones y escuchando las risas de nuestras hijas jugando juntas, si no firmo un empate, hermano, soy un tremendo pelotudo.

Mujeres Peronistas III (La rama mendocina)

Estos son dos titulares de los diarios de hoy de Mendoza


Beatriz Pedernera: Llegamos a la corruptela para timbear, por no haberla echado a tiempo por fea.

Leticia Mayorga: llegamos al falso título por no haberla echado, cuando llenó la cámara de ñoquis apellidados Mayorga

Y no jodan que me meto con el diputado que no ha ido a ninguna sesión y se cansa de pasar viáticos para visitar a su novia Sanjuanina. Hay que ser muy, pero muy peronista, para pasar cada pasaje a San Juan por $ 50,00 cuando vale $ 30,00.-

jueves, 26 de julio de 2007

Comer mierda

"Si Dios existiese y fuese justo; con todo lo que le hemos hecho a este país, los argentinos deberíamos comer mierda, y no tendría que alcanzar."


Un amigo de Bernardo