sábado, 18 de agosto de 2007

Ginebra, tango y mal de amores

Hace unos días la Doctora Yvonne dejó el siguiente comentario en El Pozo con Fuego

“Estimado Ángel Gris:
He leído en un blog por ahí, un comentario tuyo que me llamó la atención y que decía algo así como "el mejor remedio para el mal de amores es la ginebra".
Me gustaría saber qué posibilidades hay de que amplíes este concepto, es decir, que lo expliques un poco más, pues aunque puede parecer un poco obvio, a mi me pareció muy interesante.
Mi blog trata sobre el Mal de Amores, y me encantaría tener un aporte tuyo. O si quieres lo escribes un post en tu propio blog y yo lo linkeo. Contame qué te parece la idea, saludos! “

Como los pedidos de las damas, en general, son órdenes para mi, acá va la intentona. Antes aclarando que la palabra “remedio” está demás; no hay cura para el mal de amores, solo calmantes.

Mal de amores es el desgarro del corazón. Es ese pesar, que hace que veamos a Cioran como un alegre optimista. Es tener la absoluta seguridad, de que nada tiene sentido, que el universo es una broma de mal gusto, de algún Dios borracho y triste. Es querer suicidarse y no poder, porque no solo somos cobardes, sino que algo nos manda a seguir sufriendo. Es odiar. Es arrepentimiento, nostalgia y llanto, pero llanto entrañudo, con mocos sorbidos y gritos. Es romperse la mano de una trompada a una pared y seguir pegando. Quien no lo haya padecido o quien no lo haya vivenciado así, pues como dice Savater “por favor: dejen de leerme, vayan a vivir unos cuantos años más y después regresen si les apetece, pero ya con más experiencia”.

Luego de tratar de explicar lo inexplicable, relacionémoslo, pues, con la ginebra.

Quizá por haber tomado más de lo aconsejable por los hepatólogos, por haber sido dueño de un bar, o por ese dejo tanguero heredado, es que relaciono casi todos los estados de ánimo con bebidas y estilos musicales.

Nada mejor para el final de un partido de rugby, que una cerveza helada y rock and roll. Hesperidina o Caña Legui y “Mil horas” para recordar esa adolescencia de borracheras, con botellas robadas a la abuela. Malbec y Serrat para cenar con mujeres. Cabernet de damajuana y folklore para un asado machazo. Whisky bueno y jazz, para filosofar con amigos hasta tarde. Cognac y Piazzolla, para leer a Borges, a media luz, solo. Champagne, para esa primera cita con la tetona que perseguimos meses, Whisky barato y murmullo de putas, para acompañar a un amigo en su peor momento. Pero para el mal de amores, Tango y Ginebra.

No me vengan con, digamos, Ron, no señor, vaya con ese Ron a escuchar un bolero que lo suyo es una molestia pasajera, ni se le ocurra asociar el mal de amores con Fados y Oportos, usted o es muy antiguo o muy pelotudo, ni con Caipirinha y Bossa, lo suyo es juventud.

Señor -digo señor, porque sólo conozco el mal de amores macho- ese vaso de mierda, con esa ginebra transparente y barata, que permite ver por el culo, la fórmica de mierda, del mostrador de mierda, del bar de mierda, del mundo de mierda y ese tango hijo de puta que estruja las entrañas, es lo único que nos puede acompañar en ese momento.


Y si no, no se nada, no ya de música y bebestibles, si no de la vida.

26 comentarios:

Guty dijo...

A mi la ginebra no me gusta, lo cual no me impide estar de acuerdo con su máxima.
De vez en cuando un traguito de fernucho, que para el caso es un buen sucedaneo.

Cristina Daae dijo...

A mí para el mal de amores nada me funciona mejor que un Speed con vodka (más de uno), luego champagne y luego probar de todos los vasos hasta que me agarre la alegría en algún boliche bailable de mucha onda en donde se me acerquen cuatro o cinco giles dispuestos a levantarme y a los que pueda mirar con cara de "¿nene, te miraste bien?"
Qué va a hacer: lo mío es la histeria + el trago de onda.



Pd: Es sábado a la noche y se me acaba de pinchar la salida... Necesito speed con vodka.

Doctora Yvonne dijo...

hola Ángel Gris,
has satisfecho con creces mis expectativas, me siento colmada con este post ocurrente y genuino y rabioso sobre el Mal de Amores. Y sí, también me convenciste de que la mejor bebida para acompañarlo es la ginebra, que se me va derechito a la cabeza y me hace enloquecer más, si cabe.

Cristina daae, me siento plenamente identificada con vos. El speed con vodka y los tipos mirones también me hacen mucho bien, en momentos como esos, donde la autoestima se me fue por un caño hacia el carajo.

Saludos y gracias, Ángel!

Clari dijo...

angel, le faltó el ..."que me van a hablar de amor!!!!"
mis respetos

Ginger dijo...

A mi lo que más me funciona para el mal de amor, es agarrar a piñas al que me lo provoca. Claro que ando un poco violenta ultimamente...

Halle dijo...

Mierda, habrá que descargar tango y comprar una ginebra, porque se anda necesitando y por lo que dice funciona.

El Angel Gris. dijo...

http://www.todotango.com/spanish/biblioteca/letras/letra.asp?idletra=337#

Denle clic en "Escuchar mientra leo" y enllénense del varón del Tango, dando cátedra.

Clari dijo...

gracias angel

Clari dijo...

gracias angel

El Angel Gris. dijo...

De nada Clari

El Angel Gris. dijo...

De nada Clari

pal dijo...

No hay como el que escribe de lo que sabe. Muy bueno. Este post se lo paso al Adri en cuanto cumpla 18, antes que pase la pena con agua mineral o juguito de manzana.

Mariale divagando dijo...

Hola!
Qué buen post!

La ginebra me gusta, aunque nunca la habia asociado con el mal de amores, porque nunca lo he sufrido.

La Canoura dijo...

Que cosa no?
yo la ginebra la asocio con Buenos Aires...siempre había alguien que viajaba en el Vapor de la Carrera y traía una. Así que para mi esa bebida está asociada con amigos. Pero tendré que irme acostumbrando a estas mezclas entonces ahora que cantaré tangos...

Clari dijo...

parece que andamos un pelín reiterativos, no angel?

elerlich dijo...

- ¿Qué está tomando?

- Whisky.

- ¿Y por qué whisky?

- Porque no sé adónde voy.

- ¿Y si sabe adónde va?

- Entonces tomo vino.


(Manuel Vázquez Montalbán,
en alguna novela de Carvalho).

Una Bruja... dijo...

derivada por el blog de la Doctora Ivonne me ha dejado casi ebria tu post, ojala util sin importar genero, supongo que te ha servido o tal lo supongo mal y fue todo una mala idea que sonaba bien..
muchos saludos me gusto tu blog seguire visitandolo.

interior dijo...

Disculpe don Angel, pero su mal de amores me suena muy aporteñado, casi de reality show.
Prefiero la caña y un chamamé bien arrastrado, aunque nunca entendí a los chamameceros y tangueros que siendo gente grande, lloren tanto.

**Sonia** dijo...

Para cualquier mal, incluso el de amores, nada mejor que la leche tibia.

Una Bruja... dijo...

he leido aquel post que me dejaste en el mio, ya veo porque te lo recordo..muchas gracias por la invitacion a visitarlo..estuvo muy bueno
muchos saludos

Weltklang dijo...

Si luego de jugarse el alma a una sola carta y perder, no se abandona en un oceano de acohol, un bosque de cigarrillos encendidos y un oscuro desierto de tango, es porque no tiene mucha sangre en las venas.

Obviamente, la botella de ajenjo que guardo no tiene como destino anestesiar ningún mal de amores, porque (aunque parezca soberbio decirlo) ya no corro el riesgo de la decepción.

abrazo
W

PD: ¿que mejor que un disco de El Polaco con la orquesta de Troilo?

DudaDesnuda dijo...

"...sólo conozco el mal de amores macho".

Claro, y cuando dijiste lloraba escuchando "Laura se te ve la tanga" (o como mierda diga ese estribillo) en el asado de Toro, éso no era mal de amores. Ya veo la pelota que me das. Ninguna.

Me voy y, tras de mi, dejo mi bronca.

Que te bese magoya.

elerlich dijo...

Llorar con el tango no es mal de amores. Es estereotipo.

Torombolo dijo...

Llorar con Tangos es querer jugarla de macho

Baterflai dijo...

Alguien que conoce a Cioran es superior.

Todo se resume acortando una frase de este post: "el mal de amores permite ver por el culo".

Y para el culo también.

Anónimo dijo...

No sabes cómo me ha impresionado este blog tuyo... Mi primer mal de amores adulto, lo viví hace como 7 meses... ¡Y ese mismo día, comencé a beber Ginebra! No sé ni entiendo por qué quería beber ginebra... Y aunque tengo mucha experiencia y dominio con las botellas de whisky scotch, bastaron 4 vasos de ginebras para emborracharme, en la barra de un bar, y llorar pa'dentro mi pena. Y la pena, aun me hace llorar porque me metí donde no debí meterme. ¿Culpa del mal de amor, o de la ginebra? Aún no lo sé...